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sábado, 1 de noviembre de 2008

Todos los Santos, Don Juan Tenorio


Un 'Tenorio' ante los nichos del cementerio
Los alumnos de la Escuela de Teatro realizaron ayer en el camposanto una lectura dramatizada de la obra de Zorrilla. El público ovacionó la función, dirigida por Blanca Resano

¿Cuál es la mejor escena del ‘Tenorio’ de Zorrilla? ¿Cuál el mejor parlamento? Ayer, en el cementerio de Zaragoza, el final de la primera parte. Ya se sabe: ‘Llamé al cielo, y no me oyó,/y pues sus puertas me cierra,/de mis pasos en la tierra/responda el cielo, no yo’. Alumnos de la Escuela Municipal de Teatro, invitados por los responsables del cementerio, realizaron ayer una lectura dramatizada del ‘Don Juan Tenorio’ de Zorrilla, y escenificaron, ante los nichos de la parte antigua del camposanto, la escena en la que Don Juan mata a Don Luis Mejía en duelo. Fue el momento cumbre de una ‘función’ marcada por el intenso frío que se adueñó de la noche.

Los alumnos a los que tocó en suerte esa escena -todos los que participaron en la lectura alternaron los papeles- fueron Federico Basigalup y Javier Casado. El primero de ellos, de origen argentino (es sobrino de Eduardo Basigalup, entrenador de porteros del Real Zaragoza) lleva ya tres años en la Escuela y no ocultó su acento. "La verdad es que estoy contento -aseguraba al acabar la obra- pero también repaso mentalmente algunos errores que he cometido. Y sí, aunque pueda parecer extraño un ‘tenorio’ con acento argentino, pensamos que le iba a dar una gracia especial".

Y su compañero en dicha escena, Javier Casado, que hacía de Don Luis, añadía: "¿Qué mejor sitio para representar esta obra? Ha estado muy bien y, aunque no hemos tenido mucho tiempo para ensayar, hemos estado trabajando bastante la escena de la pelea con espadas".

La profesora de Educación Física del Centro, Anabel Hernández, les ha dado clases de esgrima para poder hacer el duelo con verosimilitud. Y la hubo, vaya si la hubo. En un momento dado, Basigalup incluso levantó chispas al chocar su florete con el adoquinado.

"Ha sido una lectura dramatizada, no una representación teatral -subrayaba Blanca Resano, profesora de Interpretación y directora de la obra-. Así que no hemos pretendido más que los alumnos hicieran un ejercicio de locución, que encarnaran bien los personajes con la voz. Y hemos trabajado también en base a la alternancia y el relevo. La mayoría de los alumnos que han participado en la lectura han pasado por 3 o 4 personajes".

Benito de Ramón, también profesor del centro, se encargó de la adaptación del texto. "Había que reducirlo, porque la obra original es demasiado larga para hacerla al aire libre, de noche y a estas alturas del año -apunta Blanca Resano-. No es fácil resumir el ‘Tenorio’ sin tocar partes importantes".

Una puesta en escena original

Al final, Christian, Víctor, Blanca, Federico, Javier, Isabel, Silvia, Leire, Minerva, Daniel, David, Noé, Nashat, Mónica, Irene, Miguel, Alejandro, Belén, Laura... y el resto de sus compañeros lograron lo que parecía imposible, dada la temperatura de la noche: que el público siguiese con atención la lectura y que les ofreciese una ovación calurosa al terminar.

Para Marisa Nolla, directora de la Escuela Municipal de Teatro, la experiencia resultó "muy interesante, aunque hemos ido un poco justos de tiempo, porque las clases han empezado en octubre, y a partir de ahí hemos tenido que prepararlo todo en recreos y tiempo extra, pero los alumnos se lo han tomado con mucha ilusión y por eso ha quedado bien. Participan alumnos de segundo y tercer curso y, para algunos, es la primera vez que se suben a un escenario. Además, al alternarse los papeles, esto les obliga a hacer un ejercicio de coordinación".

Pese a ser una lectura dramatizada, la puesta en escena estuvo muy cuidada. La representación se hizo a las puertas de una antigua capilla, ya desacralizada, con luces, música y efectos, y al lado de los nichos antiguos del camposanto. Lo demás corrió a cargo de los jóvenes actores, que demostraron que ‘Don Juan Tenorio’ sigue vivo.

"Es una obra inmortal -concluía Blanca Resano-, con versos y escenas que se encuentran entre lo mejor de la literatura española". Quizá ayer nació una nueva tradición en Zaragoza. Si al año que viene se lo ofrecen, repetirán.

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